¿Regalos que no pesan?…

Hay  momentos en los que  palabras ajenas pueden  dañarnos el alma.

Al  escucharlas, notamos  un pellizco en el pecho, nos sobrecogemos como  si hubiésemos escuchado el chasquido de una rama en mitad del sosiego de la noche y nos queda dentro un gusto amargo que no nos deja saborear ningún otro momento del día.

Quienes lanzan estas palabras saben, aunque sea inconscientemente, que nos van a herir..pero aún así..lo hacen.

Saben de nuestra sensibilidad y poco les importa sacar partido de ella y resquebrajarla, sólo por descargar sus desechos y liberarse de ellos. Pero claro, por mucho que  intenten sacar la basura fuera,  generan continuamente más y más desperdicios, porque les quedan vacíos que deben cubrir..y a falta de buenas intenciones ó de ocuparse de ellos mismos, optan por el camino más fácil: buscar su bienestar provocando daño en los demás.

No soporto que se escondan detrás de valores como la sinceridad y la generosidad para encubrir sus bajezas.

Cuantas veces no hemos oído: “ sin ánimo de ofender , pero tengo que decirte que…bla, bla bla..” y te callas mientras notas como te escuecen por dentro esas palabras tan “sinceras”.

O cuando algo es  “por tu bien” y te están hundiendo en el lodo sin compasión.

Afortunadamente, acabas reconociendo estas intenciones trazadas desde la desesperación, la envidia, el odio, la baja autoestima.. o desde cualquier  otro sentimiento destructivo. Te das cuenta que aquello a lo que llaman “la verdad”, no es nada más que una opinión; que el primer propósito no es el de ayudarte a ti, si no de  utilizar tu derrota para sentirse con la victoria en sus manos.

Admito que sigo siendo sensible, que  siguen doliéndome estas cosas. Sigo aceptando estos regalos tan “desinteresados” que depositan en mis manos aunque no quiera recibirlos..Pero también  reconozco que a pesar de esto, sigo teniendo ilusión por vivir mi día a día.

Cada vez duelen menos, y me recupero más rápidamente.. sé que esto aumenta el trabajo de quienes se empeñan en que recicle su basura..pero yo ya cumplo mi parte..ojala también algún día cada cual sepa gestionar sus desechos sin la necesidad de cargárselos a otro.

Todos, todos nosotros hemos sido y seremos en algún momento portadores de desechos, eso es cierto. Aprendamos a ocuparnos de nosotros mismos, a llenar nuestros pulmones de aire y aprender a respirar. Seamos responsables y no pretendamos que otro limpie aquello que no supimos conservar en buen estado..el amor por la vida.

Lali Vilas.

¿Cómo se relacionan los chakras con el ego?

Chakra significa “rueda” en sánscrito (lengua ancestral de origen hindú, se cree que fue una de las primeras lenguas habladas y escritas).  Los vedas (civilización) utilizaron este término para denominar los centros energéticos del cuerpo humano.

Hay siete chakras principales que se extienden a través de un canal energético que corre a lo largo de toda espina dorsal denominada línea Hara.  Estos chakras actúan como traductores de la energía que envuelve al cuerpo humano, tanto la del universo como la de la tierra, de forma que éste pueda utilizarla convenientemente.

Un chakra que funciona con normalidad actúa de la siguiente manera: se extiende en forma de remolino por el campo energético que rodea el cuerpo físico y está compuesto por capas sucesivas de energía que vibran a frecuencias cada vez más elevadas.  Cada uno de los chakras tiene una parte frontal y una parte posterior, excepto el primero (chakra raíz, en el perineo) y el último (chakra corona, en la coronilla)

Cuando el funcionamiento de los chakras es normal, cada uno de ellos está abierto girando en el sentido de las manecillas del reloj de forma que absorbe la energía de su alrededor para traducirla y gestionarla.  ¿Qué quiere decir esto? Pues que nuestro cuerpo energético lee y gestiona toda la información que nos rodea para que recapitulemos sobre ella y nosotros seamos parte del mundo y uno con él.  La información que recibimos del exterior nos alimenta de mil y un modos, haciéndonos crecer y entender a todos los habitantes que residen en él.

Sin embargo, si el chakra gira en sentido contrario (en contra de las manecillas del reloj) la energía fluye de adentro hacia fuera, no permitiendo recibir ni información ni energía al cuerpo humano, se dice entonces que ese chakra está bloqueado.  ¿Y qué quiere decir esto una vez más? Pues que no hay un flujo transmisor en los dos sentidos, únicamente uno: el nuestro.  Dejamos de ser parte del todo para convertirnos exclusivamente en ego y como es éste el que nos regula actuamos y nos regulamos a través de nuestra individualidad.  Así es como nos encontramos con individuos en los que solo es válido su forma de ver las cosas, su camino y que jamás tomarán la responsabilidad de sus actos ya que siempre, pase lo pase y suceda lo que suceda, es culpa de los demás.  Ellos pasan a ser el mundo y no al revés.

El peligro de este hecho es encerrarse en una burbuja ficticia no real, porque necesitamos interactuar con otras opiniones, necesitamos también el derecho al equívoco para evolucionar y discernir lo bueno de lo malo y aceptar nuestra parte de responsabilidad en todo el proceso.  Esta burbuja puede tomar forma de rabia hacia el exterior (pensar que todos están en contra mío) o de amor ficticio (vivo en un mundo de color de rosa pero con crítica, es el primer paso del victimismo) o de otros muchos disfraces, ninguno de los cuales es real.  Y el gran problema de vivir en un mundo ficticio es que nos alejamos de los demás y de la posibilidad de disfruta de una felicidad real, porque solo experimentamos con nosotros mismos, con nuestro único punto de vista y no con la visión del mundo…eso limita muchísimo nuestros recursos ¿no creéis?

En psicología el hecho de enviar nuestra propia energía al exterior bloqueando toda recepción de otros hacia nosotros se llama proyección, en castellano bastante simple se le llama Ego.

Después viene la segunda parte de esta historia, lo fácil que es hablar del ego, sin entender realmente lo que es y echarle la culpa de todo para justificar nuestro comportamiento, pero creo que eso lo dejaré para la siguiente nota…

Diana Llapart

Grupo AMTH

www.amth.es

Subir a la superficie

Una corta reflexión:

***No podemos estar siempre bajo el agua, de cuando en cuando hay que subir a la superficie para tomar aire,  sentir el sol en la cara y mirar a nuestro alrededor.
Es el momento de tomar  nuevas referencias, posición y ser conscientes de que tal vez nos hemos alejado de la orilla.

No somos peces, ni corales, no somos rocas..

Nuestro lugar está en la superficie y allí debemos volver,  aunque nos cueste hacerlo.

No podemos estar siempre con la cabeza bajo el agua..Necesitamos subir a respirar para poder seguir viviendo.***

Lali Vilas.

5 pasos sencillos para la resolución de problemas

Siempre que tenemos un problema tendemos a magnificarlo y frecuentemente a juntarlo o asociarlo con otros similares.  Vamos a ver una forma sencilla de cómo podemos solucionar los problemas, eso sí, uno a uno:

 

Punto 1: definir el problema.

Nos será difícil solucionarlo si no sabemos exactamente de qué se trata, así que vamos a sentarnos y pensar un poquito en qué nos sucede, quitándole todas las capas adicionales con el que lo hemos disfrazado para ver con claridad y objetivamente qué es.  Un buen truco es recordar dejar nuestros sentimientos a un lado y centrarnos exclusivamente en los datos.

Una vez sepamos exactamente de qué se trata, planteemos una solución que se adapte al problema en cuestión.  Ver los recursos de los que disponemos o las personas adecuadas y no adecuadas que puedan ayudarnos o desayudarnos es primordial.  Para una correcta solución deberemos hacernos las 5 preguntas: ¿quién?¿cómo?¿Cuándo?¿dónde? y ¿por qué?

 

Punto 2: remediar el problema (al menos de momento)

Hemos encontrado una solución, al menos temporal, a nuestro problema en el punto anterior, es fácil: apliquémosla.

 

Punto 3: Identificar las causas que han provocado el problema

Planteemos de nuevo las 5 preguntas anteriores para saber cómo hemos llegado hasta este punto.  Una vez descubiertas las vías que nos han traído el problema recopilemos información con un punto de vista objetivo…puede ser una gran idea preguntar a los demás para que nos den otra visión del conflicto…

Si es un problema recurrente, échale un vistazo a los “patrones de similitud” que se repiten en cada caso, puede que la pista se encuentre ahí…

 

Punto 4: aplicar la acción correctiva

Con toda la información de la que ya disponemos, apliquemos la acción correctiva que nos llevará a no volver a caer en la misma situación.

Apliquemos lo que decía Einstein: ¿quieres resultados diferentes? Haz cosas diferentes…

 

Punto 5: evaluar los progresos y no despistarnos en el seguimiento…

Una vez todo esté resuelto, fijémonos cómo ha cambiado la situación.  Si cambiamos nuestro punto de vista, el mundo también cambia…curioso ¿no?  Es bueno ir haciendo periódicamente un seguimiento sobre cómo actuamos en determinados problemas con un denominador común ya que tendemos a volver a la comodidad y hacer las cosas como siempre.  Un esfuerzo pequeñito para una gran recompensa.

Diana Llapart

GRUPO AMTH

Clavos en el alma, marcas en el corazón

Cada día intento hablar más sin pensar y cada día intento separar la emoción de lo que dirán mis palabras después.

Cada día también intento, utilizar la cabeza en primer lugar y el corazón en segundo, aunque no siempre sea el orden en el que quiero las cosas en ese momento…

Y cada día entiendo menos a la humanidad, entiendo menos que se pueda tratar la amistad como moneda de cambio y que a menudo lo que se intercambia por otra cosa es la amistad más pura. Supongo porque se da por hecho que siempre el bueno va entender.

Y después imagino, viene la crítica o a saber qué, la verdad es que no tiene la mínima importancia una vez el cambio está hecho.

Y a mí se me queda una cara de no entender nada y un vacío interior lo suficientemente grande para saber que ya no vale la pena.

El amor siempre será amor, pero esta vez…no está reñido con el olvido.  Así que creo que es hora de pasar página y seguir caminando como siempre he hecho, firme,sonriendo y hacia adelante.

Me encanta esta historia porque me hace reflexionar que el corazón siempre perdona,   el amor es amor, pero queda marcado para siempre. En mi caso solo decir, que le pondré una tirita más al mío.

Que la disfrutéis. Un beso para todos, hasta para aquellos que se alejan.

Diana Llapart – Grupo AMTH

Esta es la historia de un muchacho que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. El primer día, el muchacho clavó 37 clavos. Las semanas que siguieron, a medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta, hasta que descubrió que era más fácil controlar su genio que atravesar la madera con unos clavos. Fue entonces, que pudiendo controlar su carácter durante todo el día, informó a su padre, quien le sugirió que retirara un clavo por cada día que lograra apaciguar su ira. Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban más clavos que retirar de la puerta… entonces su padre le tomó de la mano, lo llevó hasta ella y le dijo: “Has trabajado duro hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, puedes atacar a otros para apaciguar y volcar tu propia rabia en ellos, incluso puedes provocar malestar a alguien a quien ves feliz porque tú no lo eres, pero recuerda siempre que el modo como hables puede devastarlo y la cicatriz, aunque hayas sido perdonado de corazón, perdurará para siempre, igual que estas marcas en la madera.” 

Aplazar ó resolver…

La vida pasa, a pesar de las veces que pasamos la mano por nuestra mejilla…

Cuando lágrimas amargas brotan de los ojos y resbalan por nuestras mejillas, siempre hay un motivo detrás.

Aunque aparentemente todo está en orden en nuestras vidas, puede ser que algo que nos esté dañando  se haya acomodado en nuestro interior sin percatarnos.

Son esas pequeñas cosas sin importancia que aunque nos afectan negativamente,  decidimos dejarlas pasar porque creemos que no vale la pena invertir  un tiempo o un esfuerzo en resolverlas.

También pueden ser esas cosas que hemos dejado atrás porque no nos sentíamos capaces de enfrentar y escondimos la cabeza para no verlas más.

Creemos que simplemente con el paso del tiempo las olvidaremos; pero las seguimos  recordando con una punzada de dolor  cada vez que algo las activa en nuestro cerebro.

Hay pequeños detalles, imperceptibles en  nuestro vivir consciente, que sirven para sacar a la superficie sensaciones desagradables que no sabemos a qué fin emergen de lo más profundo. Por ejemplo: estamos paseando por la calle y sin más, se nos encoje el estómago y nos angustiamos sin motivo aparente y sin poder evitarlo….¿Qué ha pasado?.. Un dispositivo se ha activado con algo  que hemos visto en la calle (puede ser la foto de un anuncio, una persona que hemos visto a nuestro paso),  o con algo que hemos escuchado de refilón (una canción, una conversación, etc.).

Desde el presente hemos evocado sutilmente al pasado, en este caso, con tintes de dolor.

Sea  lo que sea,  aquello que ha movido  los cimientos de nuestra estructura  emocional , ha hecho saltar el resorte que los mantenía sujetos y en reposo…He ahí un indicador de que algo no resuelto quedó en nuestro interior y que a la más mínima oportunidad nos pide que pongamos paz y zanjemos el tema de una vez por todas.

La vida pasa, y a su paso cargamos con situaciones no resueltas llenas de incertidumbre y que, lejos de olvidarlas, vuelven a la carga una y otra vez para recordarnos que es necesario concluir, no dejar cabos sueltos a nuestro paso porque estos se enredan y se forman nudos difíciles de deshacer.

Mejor que  aplazar decisiones y situaciones incómodas, resolvámoslas y pasemos página.

Estancarnos, poner escusas, y pensar que podemos olvidar sólo por querer olvidarlas es engañarnos a nosotros mismos…y lo sabemos.

Aplazar no es la solución, hay que resolver.

Lali Vilas.

Solo a medias…es muy poco.

¿Cuántas veces escuchamos sin prestar atención?.

Algunas  veces asentimos con la cabeza mientras miramos con fingido  interés a nuestro interlocutor, quien con afán de hacerse entender, realza sus argumentos apoyándose en gestos con las manos,  sonrisas, muecas de desagrado e incluso variando el  tono de voz .

Pero no nos engañemos;  si  tenemos nuestro pensamiento en otro lugar, ese intento cae en saco roto,  al igual que nuestro esfuerzo por mantener el hilo de la conversación.

Así pasa con tantas y tantas cosas en la vida, que me pregunto:

¿Cuánto esfuerzo, tiempo y energía  habré malgastado por no saber reconducir una situación incómoda o carente de interés?.

Me asusta la respuesta;  me da la sensación de haber  invertido mal este bien tan inexacto como es el tiempo que todos  tenemos a nuestra disposición mientras dure nuestra existencia. Es decir, me  preocupa pensar que no he aprendido nada después de haber hecho tan mala gestión de lo que hasta ahora es mi vida.

Cuando centramos nuestras fuerzas en evitar conflictos y  no queremos  enfrentarnos a los demás  por distintos motivos, en la base de todo esto se encuentra el miedo en varias de sus facetas:

Miedo a hacer daño a los demás, miedo a hacernos daño a nosotros mismos, miedo a equivocarnos. Siempre girando sobre lo mismo.. el miedo.

Pero si el miedo es algo tan intangible e invisible que tan solo podemos sentir. ¿Cómo se instala dentro de nosotros?. ¿Qué rendija, qué punto débil encontró para actuar sin ser visto y hacernos tan vulnerables?.

Cuando nuestra necesidad en agradar a los demás es  algo que desde pequeños  nos inculcan que hagamos  e  intentamos hacer a pesar de los tropiezos y descontentos que nos encontramos por  llevar esto a cabo, cuando agradarnos a nosotros mismos está en un segundo plano, el primer puesto lo ha ocupado el miedo a no cumplir con las expectativas que un día nos marcaron para el resto de nuestra vida.

He comprendido que no es fácil romper con todo esto. Resulta más cómodo  ser  dócil y consentir seguir  viviendo así, que enfrentarse al  miedo,  sentarlo en la última fila ó invitarle amablemente a salir de mi vida.

Llevo tantas conversaciones a medio escuchar, tantas vivencias a medio vivir y tantas oportunidades malgastadas que ya la comodidad me resulta incómoda y se está rasgando el miedo y a pesar de su resistencia.. algo está cambiando.

No se puede vivir toda la vida, viviendo solo a medias.

Lali Vilas.

¿Tú de qué eres esclavo?

Este texto llegó a mí  través de un correo..GRACIAS a quien dedicó un momento de su vida en enviármelo, porque pensó que  me haría bien leerlo. (No se equivocaba). Con gran cariño, aquí os lo dejo.

Lali Vilas.

¿Tú de qué eres esclavo?

¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?,  ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿ de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?

¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el   resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.

¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al qué dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?.

¡Rompe ya las cadenas que tú mismo te has impuesto! .

A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.

¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?.

El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros  que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?

¡Despierta ya !, ¡Esta es la vida!

La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuando tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!

No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.

Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán

Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad.

Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida………

Espero que tú también decidas hacerlo.

Tomado del libro: El Esclavo
Autor: Francisco J. Ángel Real

Quitarme el disfraz del “tú” y ser yo mismo

En el momento que tenemos la consciencia de nosotros mismos deseamos encajar.  Algunos encajan donde les corresponde con sus propios medios y además están encantados por ser ellos mismos. Pero la gran mayoría analizamos al resto, los comparamos con nosotros mismos, les escuchamos decirnos que debemos ser como ellos, iguales y les damos credibilidad.  Al hacerlo indirectamente nos autoconvencemos que son mejores que nosotros y aquí comienza un camino en dirección opuesta a nuestra propia felicidad.

Bien, no voy a entrar a discutir la evidencia de lo evidente, así que mejor opto por dejaros esta historia y que penséis por vosotros mismos.  ¡Que la disfrutéis!

Diana Llapart

Grupo AMTH

El Árbol Confundido

Había una vez un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: “No sabía quién era”.

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. “¿Ves qué fácil es?”.

No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y “¿Ves qué bellas son?”.

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas… ¡sé tú mismo!, ¡conócete!, y para lograrlo, escucha tu voz interior”.

Y dicho esto, el búho desapareció.

¿Mi voz interior…?  ¿Ser yo mismo…?  ¿Conocerme…? Se preguntaba el árbol desesperado….

Cuando finalmente comprendió… cerró los ojos y los oídos y ¡abrió el corazón!…, entonces por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

“Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje. Tienes una misión… ¡Cúmplela!”.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

La primera, casi siempre es “la buena”.

Ante una nueva situación que se nos plantea en la vida, ¿cuántas veces rechazamos la primera idea que nos viene a la cabeza?.

Si soy yo quien responde a esa pregunta,  os diré: MUCHAS!. Tantas que me da que pensar que casi nunca he aceptado el primer impulso como la mejor  opción.

Luego, con el tiempo he visto que no por pensar más me he equivocado menos, y que al no valorar  mis ideas he hecho que prevalecieran las de los demás (que aunque estuvieran cargadas de  buenas intenciones, tampoco tenían ni idea de que era lo mejor).

He dado  más crédito a los demás que a mí mismo, he escuchado a  mi interior como si fuera un murmullo, sin  prestarle atención ..Me he dejado llevar.

Y llega un día en el que me he encuentro pensando….¿Qué he decidido realmente.?. ¿Alguna vez  he seguido a mi voluntad?.

Si nos atamos a convencionalismos, a personas, situaciones, a bienes materiales.. y dejamos de  movernos con naturalidad en nuestra propia vida,vivimos con y por las ideas de otros.

Supongo que en aquel momento  fué lo más sencillo  de  hacer..pero ahora, con el tiempo..qué  difícil es de llevar.

No me sorprendo en absoluto cuando me doy  cuenta de que,  aunque me crea dueña de mi vida, de mis acciones, realmente pocas veces he escogido la primera opción (a la que, desde niña  llamé: “La buena” ) . Así la llamo, es curioso … hasta le puse un nombre,  pero con ello me refiero a lo que  nos dicta nuestro interior.

La primera, “la buena” se conforma  en hablar  aún sin  ser atendida, en darme pequeños toquecitos de atención aún  sin llegar a tenerla en cuenta .Pero nunca se cansa de estar ahí..creo que  ella sabía que algún día la valoraría como merece y así ha sido.

“La buena” siempre  me  habla con  naturalidad, aunque no comprende cómo no le hago caso. ¡Ella que lo tiene  todo tan claro!.

A su manera se expresa cuando ve que me voy a equivocar: Me oprime el estómago, me hace brotar lágrimas de impotencia, provoca  que mi cuerpo se encoja de dolor. ..De mil maneras  me  grita: ….TOMA LAS RIENDAS YA!! …bueno, creo que al final la he escuchado.

“La buena”, siempre tendría que haber sido la valorada, la meditada..nunca la desechada porque sí.

Todo llega..y ahora, la primera, “la buena” tiene el lugar que le corresponde en mi vida.

Hasta ahí mi conclusión, si me lo permites..deja que te haga una pregunta:

Esa primera idea que surge de tu interior, ¿cómo la valoras  en tu vida?. ¿Lo has pensado ?.

Lali Vilas.

Ser bueno y además ser tonto…

Durante años, creo que desde bien pequeñita, he compartido todo lo que tengo dentro.

La verdad y pensándolo con objetividad, no es mucho, ya que no tengo el suficiente dinero para compartir, ni los suficientes bienes para repartir entre nadie (ojala…).

Yo solo tengo amor, eso sí, el suficiente para poder dar a todo aquel que quiera recibirlo, y puedo aseguraros que no todos quieren, eso de dar amor asusta.

Ese amor engloba repartir entre todos aquellos que amo y me soportan, todo lo que se, sin trueques y sin pedir nada a cambio entre comillas.

Puede que vosotros penséis que es absurdo y que siempre se recibe algo y estoy de acuerdo bien cierto; en mi caso nada puede sustituir esa sonrisa con la que me responden la mayoría de ellos al permitirme amarles, de una u otra manera, con pequeñas cosas… un mail compartiendo un sentimiento, la confianza al dejar una llave, una llamada de cortesía “porque sí”, una carcajada compartida conmigo, o dejar que mi inspiración brote a borbotones al permitirme pintar una pared en blanco, sobre todo cuando la pared no es mía –y os aseguro que soy muuy peligrosa al hacer eso.  Todos son pequeños grandes actos de amor a cambio y no hay dinero en el mundo que pague eso.

Mi compañero de vida, al menos de esta (un ser muy sabio) durante un tiempo intentaba aclararme la diferencia entre ser bueno y ser tonto.  Escuchaba atentamente sus explicaciones, tremendamente lógicas, de cómo las personas siempre tienden a aprovecharse del generoso y evitarme de ese modo una nueva decepción al ver que no siempre el darlo todo gana.  Pero una cosa es la teoría y otra la práctica, y con los años mi pareja se dio cuenta de que ser como soy me hacía feliz, y que el problema es de quien no quiere aceptar y no de quien da.

Yo he tardado unos cuantos años más que él (¿ya os he dicho que es muy sabio?) en darme cuenta de este hecho y hoy, después de 44 años, creo que no voy a cambiar.

Y no voy a cambiar porque me gusta como soy, aunque a veces me hagan daño porque –y esta es una conclusión simple a la que he llegado- hablo claro, miro la vida de frente y he hecho un pacto de no agresión con el miedo.

A veces, y esta es otra conclusión de las mías, quieren hacer daño porque solo quieren ser como soy yo, vivir como vivo yo y reír como río yo.  Así que, después de años y años pensando que hacía las cosas mal porque no tenía otra cosa que ofrecer más que lo que sé y lo que siento…creo que mi camino es el acertado y que es la forma adecuada de avanzar.

Y seguiré siendo o buena o tonta o quizás las dos cosas a la vez.  Y puede que sigan engañándome, escondiéndose, saliendo corriendo o simplemente atacándome por ser así…pero qué le voy a hacer…me gusta como soy…y ser buena o tonta o las dos cosas a la vez está en mi naturaleza.

No os dejéis engañar, no todos los patrones que nos enseñaron de pequeñitos son reales, al menos desde mi punto de vista.

Diana Llapart

Grupo AMTH

Un check-list que no debes olvidar…

1) Nunca prives a nadie de la esperanza; puede ser lo único que una persona posea.

2) No tomes decisiones cuando estés enojado.

3) Cuida tu postura física.

4) Nunca hables de negocios en un elevador.

5) No pagues un trabajo hasta que esté concluido.

6) Cuídate de quien no tenga nada que perder.

7) Aprende a decir “NO” con cortesía y presteza

8  No esperes que la vida sea justa.

9) No dudes en perder una batalla, si esto te lleva a ganar la guerra.

10) Se atrevido y valiente.

11) No aplaces las cosas. Haz lo que sea preciso en el momento preciso.

12) No temas decir “no sé”.

13) No temas decir “lo siento”.

14) Elogia a tres personas cada día.

15) Contempla el amanecer por lo menos una vez al año.

16) Mira a los ojos a las personas.

17) Di “gracias” con frecuencia.

18) Di “por favor” con frecuencia.

19) Gasta menos de lo que ganes.

20) Trata como quisieras que te trataran.

21) Haz nuevas amistades y cultiva las viejas.

22) Guarda los secretos.

23) Reconoce tus errores.

24) Sé valiente; si no lo eres, finge serlo, nadie advertirá la diferencia.

25) Utiliza las tarjetas de crédito sólo por comodidad, nunca por el crédito.

26) No engañes.

27) Aprende a escuchar. A veces las oportunidades tocan muy seguido  a la puerta.

28) Elabora una lista de las cosas que desees experimentar antes de morir. Llévala en tu cartera y consúltala con frecuencia.

29) Haz oídos sordos a los malos comentarios.

30) Las ideas buenas, nobles y capaces de cambiar al mundo provienen siempre de una persona que trabaja sola.

31) Cuando entres en algún lado, el que sea, hazlo con determinación  y confianza.

32) Cuando tengas un limón, siempre procura hacer con el una limonada.

33) Ten un perro, pero no permitas que moleste a los vecinos.

34) Recuerda los cumpleaños de los demás.

35) Canta en la ducha.

36) Utiliza el dinero honrado.

37) No fumes.

38) Nunca permitas que te vean borracho.

39) Presta sólo los libros que no te importe recuperar.

40) Elige con mucho cuidado a los compañeros de tu vida.

Y también…

Olvida los días nublados, pero no olvides tus horas de sol ni tus noches estrelladas.

Olvida los momentos en que fuiste derrotado, pero no olvides las batallas que has ganado.

Olvida los errores que no puedes cambiar, pero no olvides las lecciones que has aprendido ni lo tanto que enseñas.

Olvida los días en que has estado solo y triste, pero no olvides las sonrisas que has encontrado y tantas que encontrarás.

Olvida los planes que fallaron, pero nunca olvides que debes tener siempre un sueño.

10 HÁBITOS NEGATIVOS QUE DAÑAN EL CEREBRO (eliminan neuronas)

1. NO DESAYUNAR

La gente que no desayuna tiene bajo nivel de azúcar en la sangre. Esto genera insuficiente suministro de nutrientes al cerebro causando su degeneración paulatina.

2. COMER EN EXCESO

Esto causa el endurecimiento de las arterias del cerebro, causando además baja capacidad mental.

3. FUMAR, BEBER O CONSUMIR CUALQUIER TIPO DE DROGA
Causan la disminución del tamaño cerebral y promueve además del Alzheimer otros muchos efectos secundarios.

4. CONSUMIR GRANDES CANTIDADES DE AZÚCAR

El alto consume de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes causando malnutrición y puede interferir en el desarrollo del cerebro.

5. RESPIRAR HABITUALMENTE AIRE CONTAMINADO

El cerebro es el más grande consumidor de oxígeno del cuerpo. Inhalar aire contaminado de las grandes ciudades disminuye su oxigenación generando una disminución de la eficiencia cerebral.

6. DORMIR POCO O EN EXCESO

El dormir permite al cerebro descansar. La falta de sueño por periodos prolongados acelera la pérdida de células del cerebro. Pasar demasiado tiempo en la cama no nos ayuda a estar nada conscientes.

7. NO MEDITAR

Al meditar nuestro cerebro se aquieta, nuestros pensamientos paran y nos reconectamos con nuestro Ser Interior. Es necesario meditar a diario. Es necesario como si de un músculo se tratase ejercitar el dominio de nuestra mente y de nuestros pensamientos.

8. HACER TRABAJAR AL CEREBRO CUANDO ESTÁS ENFERMO

Trabajar y estudiar cuando estás enfermo además de la dificultad del cerebro para responder en ese estado, lo daña.

9. FALTA DE ESTIMULACIÓN O NO FOMENTAR NUESTRA CREATIVIDAD

Pensar conscientemente es la mejor manera de estimular nuestro cerebro; no hacerlo provoca que el cerebro disminuya su tamaño y por lo tanto su capacidad. Pensar inconscientemente provoca que sigamos viviendo de un modo tóxico y nada creativo. Nos pone en situación de víctimas de la vida y no de creadores y no hay nada más erróneo.

10. NO PRACTICAR LA CONVERSACIÓN INTELIGENTE

Conversaciones profundas y conscientes promueven el desarrollo de nuestro Ser interior. No buscamos la eficiencia cerebral si no la conexión con nuestra Alma. Las conversaciones vanas en la que sólamente hablamos de problemas emocionales o de nuestros egos no nos aportan nada. Es mejor estar callados.

RAZONES

De las 9 – 11pm: Es el horario en el que cuerpo realiza actividades de eliminación, químicos innecesarios y tóxicos (desintoxicación) mediante el sistema linfático de nuestro cuerpo. Este horario del día debe utilizarse en encontrar un estado de relajación, escuchando música, por ejemplo. Generalmente a esta hora las mamás realizan actividades tales como limpiar la cocina, preparar para que todo esté listo para la actividad del día siguiente, etc. actividades que generan un estado de falta de relajación lo que genera un efecto negativo para la salud.

De las 11pm – 1am: el cuerpo realiza el proceso de desintoxicación del hígado, que idealmente debe ser procesado en un estado de sueño profundo.

Durante las primeras horas de la mañana 1 – 3am: Se realiza el proceso de desintoxicación de la vesícula biliar, idealmente debe suceder también en un estado de sueño profundo.

Temprano en la mañana 3 – 5am: Desintoxicación de los pulmones. Es por esto que en ocasiones en este horario se producen accesos severos de tos. Cuando el proceso de desintoxicación ha alcanzado el tracto respiratorio es mejor no tomar medicamentos para la tos ya que interfieren en el proceso de eliminación de toxinas.

Mañana 5 – 7am: Desintoxicación del colon, es el horario de ir al baño a vaciar el intestino.

Durante la Mañana de 7 – 9am: Absorción de nutrientes en el intestino delgado, Es el horario perfecto para tomar el desayuno. Si estás enfermo el desayuno debes tomarlo más temprano: antes de las 6:30am.
El desayuno antes de las 7:30am es benéfico para aquellos que quieren mantenerse en forma. Quienes siempre se saltan el desayuno, deben procurar cambiar el hábito, siendo lo menos dañino realizarlo entre las 9:00 y 10:00am, en lugar de no hacerlo por completo. Dormirse tarde y despertar tarde interrumpirá el proceso de desintoxicación de químicos innecesarios de tu organismo.

De las 12:00 am las 4:00 pm: Es el horario en el que la médula ósea de tus huesos produce la sangre, así es que durante este horario procura tener actividad física.

Fuente: http://www.enigma-tico.com, adaptado por pensamiento consciente

Presentación del libro ¡Fluye! Aprende a vivir aquí y ahora

Estáis todos invitados a la presentación de mi libro ¡Fluye! el día 27 de abril, martes, a las 19:15h. de la tarde en la Librería EXCELLENCE, situada en la calle Balmes 191 de Barcelona.

Espero veros a todos ahí, porque pienso pasar lista…

El amor no duele.

Amor..llevo días dando vueltas a esa palabra..días que llevo pensando en ella.

Y no lo hago en el sentido romántico de la palabra, sino en el sentido puro, en el que se engloban sentimientos que son cercanos al amor y que lo sostienen mágicamente en nuestro interior.

El amor está dentro de nosotros, suspendido, balanceándose distraídamente como un niño que se siente a salvo en su entorno, que no sufre, porque se siente equilibrado y seguro.

Es tan peculiar este sentimiento que no podemos ofrecerlo si antes no nos queremos, valoramos, respetamos y somos generosos con nosotros mismos.
Mientras no sea así, el amor sólo será una vaga promesa que romperemos constantemente.

El amor en su estado puro es desinteresado y al igual que da también recibe, porque no espera nada a cambio.
Sólo amando así, nos sentimos tranquilos y sosegados. Un calorcillo nos invade interna y a la vez, suavemente .. nos envuelve , nos protege y fortalece, nos hace sentir valientes . ¡Cuánto nos compensa el amor !…nos hace invulnerables, invencibles . Ningún otro sentimiento, ni nada en el mundo tiene tanto que ofrecer.

Pero claro.. no siempre nos sentimos así ¿verdad? .

Sentimos dolor cuando perdemos algo ó a alguien…pero, si el amor es desinteresado y no quiere posesiones… no es el amor el que duele. Es el egoísmo ó porque no ..el miedo a la soledad.

Duele cuando nos engañan ,nos defraudan.. pero, si el amor es compasivo y perdona sin reservas..no es el amor el que duele. Es el resentimiento y la desconfianza quien pos produce este dolor.

Duele cuando no nos atrevemos, cuando dudamos en el camino a escoger..pero, si el amor es valiente y fuerte..no es el amor el que duele. Es la cobardía, el temor.

Cuando aparecen otros sentimientos que nos tambalean, el amor se retrae asustado, inseguro de sí mismo. El amor queda atrapado.

Piensa un poco..dentro de ti ¿qué mantiene atrapado al amor?.
Cada uno alimenta a sus carceleros . No lo sigamos haciendo.
Liberemos al amor.

Lali Vilas.

Frena, escucha, mira, siente…así no te perderás la vida

José, un joven y exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto Jaguar último modelo, sin ningún tipo de precaución. De repente sintió un estruendoso golpe en la puerta, se detuvo y al bajarse vio que un ladrillo le había estropeado la pintura, carrocería y vidrio de la puerta de su lujoso auto. Se subió nuevamente, pero esta vez lleno de enojo, dio un brusco giro de 180 grados; y regresó a toda velocidad al lugar donde vio salir el ladrillo que acababa de desgraciar lo hermoso que lucía su exótico auto.

Salió del auto de un brinco y agarró por los brazos a un chiquillo, empujándolo hacia el auto estacionado le gritó a toda voz:

“¿Qué rayos fue eso?, ¿Quién eres tú?, Qué crees que haces con mi auto?”.

Y enfurecido, casi botando humo, continuó gritándole al chiquillo: “¡Es un auto nuevo, y ese ladrillo que lanzaste va a costarte muy caro?!, ¿Por qué hiciste eso?”.

“Por favor, señor, por favor. ¡Lo siento mucho!, no se que hacer”, suplicó el chiquillo. “Le lancé el ladrillo porque nadie se detenía”…

Las lágrimas bajaban por sus mejillas hasta el suelo, mientras señalaba hacia alrededor del auto estacionado. “Es mi hermano”, le dijo. Se descarriló su silla de ruedas y se cayó al suelo… y no puedo levantarlo”.

Sollozando, el chiquillo le preguntó al ejecutivo: “Puede usted, por favor, ayudarme a sentarlo en su silla?, está golpeado, y pesa mucho para mi solito…soy muy pequeño”.

Visiblemente impactado por las palabras del chiquillo, José tragó grueso el taco que se le formó en su garganta. Indescriptiblemente emocionado por lo que acababa de pasarle, levantó al joven del suelo y lo sentó nuevamente en su silla; y sacó su pañuelo de seda para limpiar un poco las cortaduras y las heridas del hermano de aquel chiquillo tan especial.

Luego de verificar que se encontraba bien, miró al chiquillo y este le dio las gracias con una sonrisa que no tiene posibilidad de describir nadie…

“DIOS lo bendiga, señor…y muchas gracias” le dijo.

José vio como se alejaba el chiquillo empujando trabajosamente la pesada silla de ruedas de su hermano, hasta llegar a su humilde casita. José aún no ha reparado la puerta del auto, manteniendo la hendidura que le hizo el ladrillazo… para recordarle el no ir por la vida tan de prisa que alguien tenga que lanzarle un ladrillo para que preste atención.

¿Es nuestra queja real?

Este es el título de este post, ¿es nuestra queja real o solamente una distorsión de cómo queremos ver las cosas dentro de la negatividad?

¿Para pensárselo, no?

Pues aquí os dejo esta historia para que lo penséis un poquito más.

Besotes gente fluidora,

Diana Llapart

Una noche soñé que iba andando por la playa con Dios y que se proyectaban en el cielo muchas escenas de mi vida. En cada cuadro veía huellas de pisadas en la arena.

A veces, las de dos personas y otras sólo las de una. Observé que durante los periodos más difíciles de mi existencia se veían las huellas de una sola persona. Y dije:

- “Me prometiste, Señor, que siempre caminarías a mi lado. ¿Por qué cuando más te necesité no estabas conmigo?”

Él respondió: “Cuando viste las huellas de una sola persona, hijo mío, fue cuando tuve que llevarte en brazos”.

¿Y con qué cargas tú?

¿Dónde están sus muebles?

Cierto día estaba yo de turista y llegué de visita a la casa de un sabio maestro.

Al entrar, me di cuenta que la morada del viejo consistía de un colchón en el piso y unos pocos libros.

Extrañado, le pregunté:

— Disculpe, pero, ¿dónde están sus muebles?

El anciano me miró con calma y respondió:

— ¿En dónde están los suyos?

— Pero si yo sólo estoy aquí de paso.- le repliqué.

El maestro sonrió levemente y continúo:

— Yo también estoy de paso en esta vida, y mal haría en cargar mi existencia con todos los armarios de mi pasado.

A lo que después de un tiempo de pensarlo, continué preguntando.

— ¿Cuáles son los armarios de mi pasado que podría resistirme a soltar?

— Además de los que en tu casa se puedan ver.. estás los resentimientos, las desilusiones o los dolores con los que haces tu vida más pesada.

En cierta forma tenía razón, le di las gracias por sus consejos y me fui mucho más liviano; hasta hoy, ya no cargo tantos “muebles” pesados conmigo.

Lo que hace el ego…y el afán de poder

Tras muchos años de esfuerzos, un inventor descubrió el arte de hacer fuego. Tomó consigo sus instrumentos y se fue a las nevadas regiones del Norte, donde inició a una tribu en el mencionado arte y en sus ventajas.

La gente quedó tan encantada con semejante novedad que ni siquiera se le ocurrió dar las gracias al inventor, el cual desapareció de allí un buen día sin que nadie se percatara. Como era uno de esos pocos seres humanos dotados de grandeza de ánimo, no deseaba ser recordado ni que le rindieran honores; lo único que buscaba era la satisfacción de saber que alguien se había beneficiado de su descubrimiento.

La siguiente tribu a la que llegó se mostró tan deseosa de aprender como la primera. Pero sus sacerdotes, celosos de la influencia de aquel extraño, lo asesinaron y, para acallar cualquier sospecha, entronizaron un retrato del Gran inventor en el altar mayor del templo, creando una liturgia para borrar su nombre y mantener viva su memoria y teniendo gran cuidado de que no se alterara ni se omitiera una sola rúbrica de la mencionada liturgia.

Los instrumentos para hacer fuego fueron cuidadosamente guardados en un cofre, y se hizo correr el rumor de que curaban de sus dolencias a todo aquel que pusieran sus manos sobre ellos con fe.

El propio Sumo Sacerdote se encargó de escribir una Vida del Inventor, la cual se convirtió en el Libro Sagrado, que presentaba su amorosa bondad como un ejemplo a imitar por todos, encomiaba sus gloriosas obras y hacía de su naturaleza sobrehumana un artículo de fe.

Los sacerdotes se aseguraban de que el Libro fuera transmitido a las generaciones futuras, mientras ellos se reservaban el poder de interpretar el sentido de sus palabras y el significado de su sagrada vida y muerte, castigando inexorablemente con la muerte o la excomunión a cualquiera que se desviara de la doctrina por ellos establecida.

Y la gente, atrapada de lleno en toda una red de deberes religiosos, olvidó por completo el arte de hacer fuego.

Para pensárselo…hay que ver lo que saben los cuentos!

Os dejo este cuento sufí, y creo que no voy a decir nada más porque por él solito lo dice todo…

Un discípulo preguntó a Hejasi:
- Maestro, quiero saber qué es lo más divertido de los seres humanos.

Hejasi contestó:
- Piensan siempre al contrario.

Y sigue el maestro:
- Tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia perdida.
- Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener salud.
- Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el presente ni el futuro.
- Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido.

No sabía que sabía bailar!

Cuando la mente está confusa, las ideas bailan como lo hacen los duendes  alrededor del fuego.

Me quedo encandilado viendo como levantan sus brazos y mueven sus piernas al son de la música, pero sólo soy un espectador de esta danza, aún no me he decidido a bailar.

-¡¡Vamos, baila !! ..Me tienden la mano y quieren que vaya con ellos, pero me avergüenzo de mis pocas dotes para el baile, y permanezco sentado.

Otro duende viene a buscarme..-Venga , va!!  A la próxima bailas !!.

Asiento con la cabeza para que no insista, pero  tiemblo por dentro.

-¿Y si tropiezo? , todos se reirán de mí.

-¿Y si no se los pasos?, me perderé  y no podré seguirles.

-¿Y si me canso tanto que no puedo terminar la danza?, ya no me invitarán a bailar más…

-¿Y si…?.

No puedo dudar más, pues me ha tomado de la mano y estoy con ellos, allí danzando…

Mis pies, mis manos, mi cuerpo se armoniza con la música y.. ¡bailo!.

¡Qué bien me siento!. ¡No sabía que sabía bailar!.

……………………………………….

¿Nunca te  ha pasado en una fiesta, que justo en el momento que hay que retirarse es cuando más cómodo te sientes?.

Que cuando tienes que marcharte, es cuando no te irías nunca.

Has pasado todo el tiempo mirando como los demás se divertían, mientras no te atrevías ni a dar un paso por ti mismo.

………………………………………..

Cuando la mente está confusa, por suerte, hay  duendes que  te sacan a bailar.

Sólo tienes que decidirte a hacerles caso y te darás cuenta de lo que puedes disfrutar bailando.


Lali Vilas.

¿Quieres cambiar el mundo?…puedes…

A veces encendemos el televisor y no nos gusta lo que vemos.  Otras estamos en el trabajo y no nos gusta lo que vemos tampoco.  Y a menudo pensamos que alguien como nosotros no aportaría ningún cambio real a la situación.

Pues amigos míos…estáis errados, todo cambio es positivo y cuenta, por pequeñito que sea.  Solo basta que uno, tan solo uno, alce la voz para que el de su lado le oiga…y piense…y cuente…y encuentre a dos más a quien contar, trabajar, mover por el cambio.

Un pequeño gesto, una gran gesta.

Y si sóis de los que piensan que nada de lo que hagáis conseguirá cambiar la situación, prestad atención al siguiente relato…

Muchos años atrás, un joven indio y su abuelo pasaban sus días juntos, tal como era la costumbre. El anciano empleaba la mayoría del tiempo enseñando al niño a cazar, pescar y hacer distintas cosas. Todo esto de una manera “ritual”. Habiendo vivido muchos años, el abuelo poseía distintos poderes para sanar y educar. Grande era su conocimiento en diversas cuestiones.

Un día el abuelo le dijo al su nieto: “Nosotros cambiaremos el curso de un poderoso río”

El niño estaba completamente lleno de asombro, ya que sabía que su abuelo era un gran hombre capaz de realizar grandes cosas, pero cambiar el curso de un poderoso río… ¿Qué mortal podría realizar tal cosa?

A medida que se aproximaban al río, el corazón del niño palpitaba al imaginar el curso del río siendo modificado. Cuando llegaron al borde del río, el anciano se sumergió en las aguas y tomó una piedra del fondo del tamaño de un melón.

El niño vio, a través de las cristalinas aguas, como el agujero dejado por la piedra era llenado ahora con arena y agua. En ese momento comprendió que en cierto pequeño modo, su abuelo había cambiado el curso de un poderoso río.

El anciano guiñó el ojo a su nieto y le dijo: “Este es el modo en que un gran río es cambiado. Una piedra a la vez. Es la tarea de cada hombre que camina cambiar el curso de los ríos. Cada acción que realizas, cada palabra que dices, afectará o cambiará el curso de vida de una persona. No dejes de cambiar el curso de los ríos, mi pequeño”.

Pasa tan de puntillas..

Confiamos en que la vida nos traerá oportunidades que sabremos aprovechar.

Pero  la vida pasa tan de puntillas, que apenas oímos cuando nos deja un regalo en la puerta de nuestra casa.

Si no tomamos la decisión de arriesgarnos a vivir la vida, de apostar por las opciones que se nos presentan, estas se escapan y otro arriesga  por nosotros.

Tal y como pasan los años, nos volvemos racionales y tomamos las experiencias vividas como escarmientos. El manto de la decepción y de la incredulidad las cubre y se muestran imperceptibles a nuestros sentidos.

Hay quien no cree que  la suerte sea para todos, pero es importante saber cuándo se nos acerca porque hay que mirarla de frente y creer en ella.

No podemos pretender que todo esté a nuestro favor para lanzarnos a subir al tren de la vida porque esperando nos quedaremos en el andén, frente a los vagones abarrotados de personas que de una zancada subieron persiguiendo una ilusión, un objetivo, una meta.

Si miramos atrás, en la infancia  no era tan difícil seguir un impulso. La ilusión nos daba el empuje  para aceptar retos difíciles de alcanzar, a pesar de nuestra corta edad.

Nos retábamos a nosotros mismos sin temor a fallar, a equivocarnos.

La ilusión se va perdiendo con los años si no  la alimentamos con buenos momentos y deseos de mejorar.

No voy  a esperar que el tren de la vida haga su parada frente a mi puerta. Subiré en marcha, y con mi impulso subiré a quien quiera acompañarme.

Lali Vilas.

Afrontar los miedos…

El miedo es un mecanismo de vigilancia y alerta de peligro. Tiene, en principio, una función adaptativa, es decir, de protección ante las amenazas.  Sin miedo no evitaríamos peligros, no anticiparíamos respuestas  para los problemas, no huiríamos de las situaciones perjudiciales.

Sin embargo, podemos tener miedo ante situaciones, hechos o estímulos concretos que no suponen una verdadera amenaza para nosotros y, en tal caso, hablamos de miedos irracionales. Podemos tener miedo a iniciar una relación sentimental, a cambiar de trabajo, a hablar en público, a decir que no por temor a ser rechazados, etc. En todos estos casos la amenaza no es externa sino construida por nuestro pensamiento.

Podríamos decir, por tanto, que los miedos irracionales son construidos por nosotros. Ante un pensamiento o imagen yo me asusto. El estímulo para la propia experiencia temerosa no está fuera, sino dentro. Dicho de otra manera, me da miedo lo que pienso que sucederá o podrá suceder.

Los miedos racionales nos protegen, son mecanismos de supervivencia, los miedos irracionales nos limitan, nos merman espontaneidad y libertad interior, impidiéndonos vivir el presente y no dejándonos vivir la vida tal y como deseamos verdaderamente.

¿Y qué se puede hacer ante estos miedos irracionales? Sin lugar a dudas, ante algo que nos da miedo, lo mejor es actuar, hacer algo. Entonces el miedo se convierte en otra cosa. Cuando tenemos miedo, es importante pasar a la acción, aunque esta no sea la mejor, ni la más efectiva, siempre es preferible actuar, pues de esta manera el miedo disminuye y aumenta la confianza en nosotros. Si huimos o evitamos lo que nos produce temor, el alivio es momentáneo pero refuerza el miedo, y este cada vez se hace más grande.

Detrás de los miedos, se encuentra la falta de confianza en nuestros recursos para afrontar la situación. Por lo tanto, ante una situación en la que se siente miedo, hay que decir: “puedo afrontarlo”. El miedo se vence actuando,  no hay otro camino.

El único antídoto contra el miedo es la acción y, por lo tanto, cada vez que tengo miedo, debo saber que debo actuar, buscar la acción es lo que me puede sacar del miedo. Como dice Susan Jeffers: “Si tienes miedo, hazlo igualmente”.

No hay que esperar a no tener miedo para hacer las cosas, ya que éste no desaparecerá, lo que sucede es que en lugar de interpretar el temor como una señal para retroceder, el miedo debe de interpretarse como una luz verde para actuar.

No podemos eludir el miedo, ni hacerlo desaparecer, pero podemos aprender a relacionarnos de una manera diferente ante él, aceptándolo como compañero de nuestras vidas y no viéndolo como un ancla que nos tiene sujetos. Todos tenemos miedo cuando avanzamos por la vida; por lo tanto, cuando aparece el miedo, no hay que reprimirlo ni rechazarlo o pelearse con él, sino entenderlo y minimizarlo al máximo.

¿Estás estresado…?

Este es un test de un libro sobre relajación de la autora Sara Sutton:

En el cuestionario a continuación se debe contestar dos veces a la misma pregunta antes de ver los resultados.  La primera se refiere al entorno laboral y la segunda al social. ¿Son diferentes las respuestas en uno u otro entorno?

1. ¿Eres informal en tus citas?                                   A

¿Llegas tarde alguna vez?                                         B

2.¿Eres muy competitivo?                                         A

¿Alguna vez te muestras competitivo?                      B

3.¿Sueles escuchar?                                                   A

¿Interrumpes a menudo?                                           B

4. ¿Vas siempre con prisa?                                        A

¿Jamás vas con prisa?                                                B

5. ¿Eres paciente?                                                      A

¿Eres impaciente?                                                      B

6.¿Escondes normalmente tus sentimientos?                        A

¿Sueles expresar tus sentimientos?                            B

7.¿Haces cada cosa a su tiempo?                              A

¿Haces muchas cosas a la vez?                                  B

8.¿Te describirías como una persona difícil? A

¿Crees que eres una persona fácil?                            B

9.¿Tiendes a hacer las cosas despacio?(p.ej. andar)  A

¿Sueles hacer las cosas rápido? (p.e. correr)              B

10.¿Tienes más de un hobbie?                                   A

¿Tienes muchos hobbies?                                          B

Resultados:

Preguntas impares: apúntate dos puntos por cada respuesta B seleccionada.

Preguntas pares: apúntate dos puntos por cada respuesta A seleccionada.

16 ó más: debes tomar medidas urgentes contra el estrés. Es el momento de cambiar.

Entre 12 y 16: te preocupa tener tiempo para hacer tus tareas.  A la larga puedes sufrir estrés, por lo que debes estar atento a las señales de alarma…

Entre 5 y 12: Estás ligeramente alejado del estrés. Puede que no te muestres ambicioso pero te hace mantener una actitud equilibrada en el trabajo y el hogar.

4º o menos: adoptas la postura de “la vida es bella”  o planeas perfectamente el futuro.  Se debe de ser consciente que una falta de estímulo y un bajo nivel de estrés puede aumentar la ansiedad de amigo y colegas al tener que actuar ellos más que tú.

Ser espontáneos.

La espontaneidad es un regalo que a medida que los años pasan, es más complicado de dar y recibir.

No es dulce en todas las ocasiones que nos la regalan,  alguna vez nos deja un gusto amargo, pero es agradable  sentir que algo auténtico nos ha llegado.

Es más fácil encontrarla en los niños, por eso nos arrancan tantas sonrisas ó también, porque no, algunas lágrimas.

Con sus miradas, sus preguntas, su cariño, sus palabras… nos regalan tanta confianza  que nos hacen sentir seguros en su mundo y dichosos por formar parte de él.

Todos los que en este momento somos adultos fuimos niños, con el  tiempo hemos ido aprendiendo a defendernos, a protegernos y a ser menos espontáneos. Creemos que así garantizamos  nuestra paz con el mundo exterior.

Quizás, sólo quizás, acertemos en nuestra decisión  y logremos mantenernos a flote en nuestro entorno ,pero ¿no habéis pensado que quizás os estáis rodeando de personas  que poco ó nada tienen en común con vosotros?.

El ser espontáneo es arriesgado, pero merece la pena serlo. Sólo demostrando quienes somos podremos atraer a las personas ó cosas que nos complementan y que nos regalarán buenos momentos.

No importa si llevamos años sin practicar, podemos empezar por pequeñas cosas, como por ejemplo: ser el primero en saludar, en tender la mano, en sonreír. Si  de verdad lo sientes..¿para qué esperar?.

Son sentimientos que  transformados en detalles, fuera de nosotros nos aportarán  mucho más que manteniéndolos dentro.

No siempre saldremos ganado, pensarás. Yo creo que sí, aunque necesitemos tiempo para asimilar que muchas veces ganamos perdiendo.

Aligeremos tensiones, seamos nosotros quienes  llevemos  las riendas de nuestro comportamiento. Si nos  preocupamos tanto en cómo debemos actuar, dejamos de ser nosotros mismos.

Lali Vilas Pirla.

Abre tus ojos al mundo…

Formamos parte de una sociedad cada vez más exigente, más desbordante en ofertas, que se mueve a una velocidad de vértigo y nosotros con ella. Dentro de ese ajetreo nuestros días se tornan una carrera contrarreloj donde intentamos a duras penas ganarle tiempo al tiempo, y en esa carrera empleamos gran parte de nuestra energía, tanto física como anímica.  Acabamos el día agotados para levantarnos mañana y continuar con nuestra frenética actividad y así transcurren los días uno tras otro.

Os hago una propuesta, pulsad la tecla de pausa durante tan solo cinco minutos para ver todo lo que ocurre a vuestro alrededor como si fuerais espectadores delante de un televisor.  Mirad y observad atentamente, cómo crecen vuestros hijos, la atención que os piden, la amabilidad y el aprecio que tienen muchos de los que os rodean a quienes apenas prestamos atención.  Sentid el sol, el aire, la sonrisa de la gente o el verdor de la primavera. Ser vosotros mismos, por cinco minutos, sin prisa y disfrutad.  ¿Sienta bien verdad?

Somos la generación exprés, todo deprisa y para ya.  ¿Os habéis planteado que podemos llegar al mismo lugar cinco minutos más tarde pero disfrutando del camino?

Podemos ir a 200 km por hora por la autopista con la vista fija en la carretera y deseando llegar a destino, o reducir lo suficiente la marcha para disfrutar del hermoso paisaje para después poder recordarlo y explicar lo que hemos visto a generaciones futuras.

La decisión es nuestra, regalémonos tiempo y disfrutemos de él, aunque solo sean cinco minutos.  Es poco tiempo pero la diferencia es enorme: disfrutamos de nosotros mismos.

Y permitidme un último consejo: vivid vuestra vida, que no os la tengan que explicar.

Diana Llapart

(introducción a “Generació nespresso”, L’ofici de viure, Catalunya ràdio)

Un libro que te llegará…Fdo: La Autora

EL LIBRO

No hay mejor momento que el ahora. Es lo único que realmente existe y lo único que podemos cambiar. Siempre podemos obtener otro «ahora» sin las preocupaciones del futuro o los remordimientos del pasado.
Este libro te enseña que para ello hay que dar valor a las pequeñas cosas; hay que disfrutar de cada momento, por más sencillo que éste sea; hay que tomar las riendas de nuestra yo interior y descubrir el hermoso jardín que poseemos, ese lugar de paz donde reina el equilibrio entre nuestra mente y nuestro cuerpo, donde logramos tener el control de nuestras emociones.

¡Fluye! es un manual para sentirse vivo, una tabla de salvación para los problemas cotidianos. Su autora, presidenta de la Asociación Mediterránea de Terapias Holísticas, plantea además una serie de ejercicios para:

•     Regalarnos tiempo
•     Postergar aquello que no es urgente, priorizar
•     Desconectarnos del frenesí diario y aprender a escuchar el silencio
•     No juzgarnos duramente por nuestra imagen
•    Trabajar nuestra autoestima
•    Verbalizar nuestros sentimientos

La autora ha dicho: «He bautizado este libro como la tabla de salvación de los problemas cotidianos y por esta razón está concebido como un manual de campo al cual poder acudir en momentos de confusión cuantas veces sea necesario. Siento desilusionar a todos aquellos que esperan de él un libro de autoayuda más, escrito en forma de novela, porque no es lo que encontrarán aquí».

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