En el momento que tenemos la consciencia de nosotros mismos deseamos encajar. Algunos encajan donde les corresponde con sus propios medios y además están encantados por ser ellos mismos. Pero la gran mayoría analizamos al resto, los comparamos con nosotros mismos, les escuchamos decirnos que debemos ser como ellos, iguales y les damos credibilidad. Al hacerlo indirectamente nos autoconvencemos que son mejores que nosotros y aquí comienza un camino en dirección opuesta a nuestra propia felicidad.
Bien, no voy a entrar a discutir la evidencia de lo evidente, así que mejor opto por dejaros esta historia y que penséis por vosotros mismos. ¡Que la disfrutéis!
Diana Llapart
Grupo AMTH
El Árbol Confundido
Había una vez un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: “No sabía quién era”.
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. “¿Ves qué fácil es?”.
No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y “¿Ves qué bellas son?”.
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas… ¡sé tú mismo!, ¡conócete!, y para lograrlo, escucha tu voz interior”.
Y dicho esto, el búho desapareció.
¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…? Se preguntaba el árbol desesperado….
Cuando finalmente comprendió… cerró los ojos y los oídos y ¡abrió el corazón!…, entonces por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
“Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje. Tienes una misión… ¡Cúmplela!”.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Publicado por María Lucía en 19 noviembre, 2010 at 8:12
De todas maneras, ninguno de esos “árboles” es lo que cree ser. Recuerdas el cuento de Christian Andersen ” El patito feo”?. Allí se trata de un CISNE que creyó algún tiempo que era pato y, además feo. Pero que, finalmente, descubrió… experimentó… supo… lo que realmente era. Una cosa es creer y otra SABER.
Publicado por Anónimo en 7 marzo, 2011 at 20:04
Este comentario es para la entrada anterior, que me llama la atención que cuando no nos alaban cerramos los comentarios y desactivamos los que no nos gustan. Aunque a nosotros no nos gusten esas palabras pueden ayudar a otras personas y si publicamos algo tenemos que aceptar la respuesta¿Es esto FLUIR?
Creo que sólo somos esclavos de nosotros mismos y de nuestros actos. Cuando nos llega algo, por cualquier medio, seguro que contiene algo que nos puede ayudar, y si nos empeñamos en eliminarlo o negarlo quiere decir que nos ha resonado en nuestro interior aunque no lo admitamos, argumentando que tienen mala intención, cuanta más fuerza ponemos en negarlo, más cerca está de nuestra verdad interior. Recibamos los mensajes con amor y aprendamos lo que nos tengan que enseñar, nos irá liberando.
Creo que el único camino es dejar FLUIR EL AMOR y soltar todo el lastre, no importa de qué se trate, teniendo en cuenta que buscar la armonía interior no quiere decir abandonar los deberes y responsabilidades ni culpar a los demás para reafirmar nuestro ego.
Si te preguntas quién soy yo para decir esto, lee el final de la entrada y te responderá
De todas maneras, cuando viviendo en un mundo en el que lo más importante es el dinero y el poder, decidimos sinceramente vivir desde el corazón, sabemos que nuestra forma de vida va a resonar en el interior de los demás, les va a molestar y nos van a intentar hacer daño, pero aún en ese caso nuestra respuesta debe ser el amor, porque amar a quien no me quiere me permite trabajar la compasión, paciencia, empatía, y me permite evolucionar como persona, cosas que sin ellos no serían posible. Tenemos un gran ejemplo en el Maestro Jesús, lo insultaron, calumniaron, maltrataron y no se defendió ni se escondió, y todo era mentira, sólo amó, y lo llegaron a matar pero nunca desactivó la página
Publicado por Diana llapart en 7 marzo, 2011 at 20:26
Anónimo, en este blog no se borra ni filtran comentarios, además se publican de forma inmediata, así que creo que tu queja no tiene razón de ser. Recibe un cordial saludo
Publicado por Anónimo en 7 marzo, 2011 at 20:59
He hecho comentarios en las siguientes entradas:
¿Regalos que no pesan?,
Subir a la superficie,
aplazar o resolver,
Solo a medias … es muy poco,
La primera casi siempre es “la buena”,
El amor no duele,
No sabía que sabía bailar.
Si no se borran ¿Me puede decir donde están? ¿Por qué de pronto determinadas entradas tienen los comentarios desactivados o cerrados? No es ninguna queja, lo que escribí mereció la pena porque resonó en el interior de alguien, que es lo único que me mueve a opinar
Publicado por Diana llapart en 8 marzo, 2011 at 7:00
La verdad no tengo idea de porqué ha pasado, a no ser que haya sido por alguna especificación del propio wordpress o que lo haya clasificado como spam. Lo investigaré. Gracias por ponerlo de manifiesto y por tener una participación tan activa.
Recibe un cordial saludo